A saber lo que piensa un caballo

Me giré para mirarte. Fue la última mirada que te eché antes de marchar. Quería retener un último instante, una imagen que se quedara conmigo. Tú me miraste también, aunque a veces es difícil saber lo que realmente piensa un caballo.

Aunque te conozca, haya dado lo mejor de mí y te haya sacado de tus angustias… a saber lo que piensa un caballo.

Es ese instante en que no sabes si girarte o no, si mirar o no. Pero lo hice. Porque nunca se sabe cuándo es la última vez. Aunque duela la incertidumbre, aún así lo hice.

Y te hice una foto. Quería inmortalizar tu mirada, tu energía, tu belleza. Sentí ese peso en el pecho, esa mezcla de sinsabor y lamento que duelen en las despedidas.

La luz del atardecer alumbraba tu cuadra.

Sabes que me fui, pero igual estoy. Sabes que me fui, pero que voy a volver. En realidad, no sé si lo sabes; o quizás sabes más que yo. Quién sabe si voy a volver… a saber lo que piensa un caballo.


Descubre más desde MARÍA LILIANA CAROLO - Bailarina profesional / Docente de Artes Escénicas /Escritora

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario