El gusano

Hay momentos con los caballos que quedan grabados en el corazón para siempre, esas anécdotas que parecen simples pero guardan toda la magia de su personalidad. Quiero contarles la historia de cómo mi querido Kronos se ganó un apodo muy especial: El gusano.

Todo comenzó cuando le compré una manta nueva, de color negro, un tono que le favorece bastante. Bueno, en realidad, todos los colores le quedan de cine. Era una de esas mantas que imaginas que le quedarán perfectas y lo protegerán con eficacia. Llevaba conmigo la ilusión de ponerle algo nuevo y cómodo. Así que fui corriendo a abrigarlo y, con cuidado, le coloqué la manta. Cerré bien las trabillas delanteras, los cinchuelos de la barriga y los traseros. Quedó impecable, sin un solo doblez ni tirantez incómoda.

Después, me fui al establo un momento y dejé a Kronos en el prado. Cuando volví, la sorpresa fue mayúscula: allí estaba él, completamente fuera de la manta.

Lo más extraño de todo es que la manta estaba intacta, sin ningún desgarro ni daño. Las trabillas seguían perfectamente cerradas. Me quedé mirándola, tratando de entender cómo podía haber escapado de una forma tan misteriosa.

Me rompí la cabeza pensando en todas las posibilidades… ¿Se la habría quitado de alguna manera? ¿Se habría deslizado como un mago del escapismo? La verdad es que nunca lo supe.

Lo único claro es que la había puesto flojita, dejando ese espacio justo para que no le apretara la barriga, porque sé que es importante que la manta no esté demasiado ajustada. Pero aun así, parecía que Kronos había hecho un acto digno de Houdini.

Desde ese día, ese escape ingenioso le valió el apodo de «El gusano», porque solo un gusano podría haber pasado y salido de esa manta sin que nada se rompiera o desajustara.

Y aunque el misterio de cómo lo hizo sigue sin resolverse, cada vez que pienso en ese momento, me sonrío. Porque son esas historias breves las que colman de vida y diversión nuestro vínculo con los caballos, y llenan los días con asombro e incluso carcajadas.

Así es Kronos, mi gusano favorito, el maestro del escapismo y el que nunca dejará de sorprenderme.

Kronos y yo

Descubre más desde MARÍA LILIANA CAROLO - Bailarina profesional / Docente de Artes Escénicas /Escritora

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario